2026 Meditaciones de Cuaresma

Nuestras meditaciones de 2026 han sido escritas por la hermana Mónica Clara, una monja episcopal y autora que inesperadamente se convirtió en estrella de TikTok. Estas meditaciones son una invitación a redescubrir, o profundizar, los hábitos de orar, adorar leer las Escrituras. Estos hábitos santos nos arraigan en Dios y le dan forma, significado y dirección a nuestras vidas.

Introducción

Meditaciones de Cuaresma: Hábitos de santidad

Cuando era niño, asistí a un internado de la orden de los Franciscanos. Yo era episcopal, ellos católicos, y a veces me sentía marginado; aunque no podía recibir la Sagrada Comunión ni confesarme, yo era parte importante de la vida de la escuela. Asistía a clases diarias de religión, cantaba en el coro de la iglesia y rezaba con frecuencia. Orábamos antes de las comidas, al comienzo de cada clase, al concluir el estudio vespertino y antes de que se apagaran las luces.

Cuando hice la transición a una escuela pública, tuve una sensación extraña. La nueva escuela tenía muchas de las mismas estructuras externas (aulas, deportes, horarios), pero faltaba algo esencial. Con el tiempo, comprendí cuánto yo anhelaba el ritmo de la oración que daba estructura y significado a todo lo demás. La oración enmarcaba nuestros días, nuestras acciones, incluso nuestras relaciones. Ese ritmo diario de oración y trabajo, de escuela y recreación, fue una bendición que nunca me ha abandonado.

De adulto he tratado de volver a esas primeras prácticas de oración diaria, pero como suele ocurrir, no siempre tengo éxito. Mi vida de oración a veces pasa a un segundo plano frente al trabajo y otros deberes, aunque sí sé cuánto puede transformarnos.

Para la Hermana Mónica Clara, autora de estas Meditaciones de Cuaresma, el viaje fue inverso: comenzó su vida adulta en una carrera acelerada, rodeada de personas talentosas, ambiciosas y atractivas. Cualquiera habría dicho que ella estaba prosperando. Pero faltaba algo vital, algo que más tarde encontró en la Comunidad de San Juan Bautista, una orden religiosa episcopal para mujeres. En esa comunidad sagrada descubrió el poder y la paz de las Horas Divinas, esas pausas regulares e intencionales que se hacen a lo largo del día para orar, reflexionar y leer las Escrituras. A través de estos actos silenciosos, la hermana Mónica encontró lo que muchos de nosotros anhelamos: una vida arraigada en Dios, a la que se le da forma, significado y dirección a través del santo hábito de la oración.

Estas meditaciones son una invitación para que redescubras, o profundices, ese mismo ritmo espiritual. Cada día de Cuaresma (excepto los domingos), encontrarás una lectura del Evangelio junto con una meditación de la hermana Mónica Clara y una pregunta para reflexionar. Te aliento a crear espacio en torno cada lectura a través de la oración, la música, el silencio o incluso conversaciones con otras personas. Puedes recorrer estas meditaciones en soledad o con compañeros de viaje en tu comunidad o congregación.

Estés donde estés en tu vida espiritual, quiero que sepas que no estás solo. A medida que leas y reflexiones, te unirás a una comunidad global de lectores, todos buscando alinear sus vidas más con Dios a través de este tiempo santo.

Que estas meditaciones te ayuden a encontrar la quietud, la estructura y la profundidad espiritual que la Cuaresma nos ofrece de manera tan hermosa.

Y que tengas una santa Cuaresma.

Sean McConnell
Director de fe y participación comunitaria

La autora

La hermana Mónica Clara es una monja episcopal y autora que inesperadamente se convirtió en estrella de TikTok. Su trayectoria de vida, desde Hollywood hasta el convento, ha inspirado a cientos de miles. Aunque la hermana Mónica Clara tiene más de 225.000 seguidores en su cana (@NunsSenseForThePeople), más que ser una influencer tradicional, lo que a ella le interesa es ayudar a otros a que sigan a Cristo. En sus videos y escritos busca desmitificar la vida religiosa y fomentar hábitos santos de la oración, el estudio de las Escrituras y el servicio a los demás. La Hermana Mónica es superiora de la Comunidad de San Juan Bautista en Mendham, Nueva Jersey, y pronto será ordenada presbítera. Ella le aporta compasión y franqueza a su papel de consejera espiritual.

Antes de tomar los votos en 2012, la vida de la hermana Mónica era muy diferente: trabajó como editora de fotografía en Los Ángeles, actuó en un dúo de rock acústico y estudió improvisación con el grupo de comediantes Groundlings. En junio del 2021 comenzó a publicar en TikTok no para buscar la fama, sino para compartir gozo, romper estereotipos sobre la vida religiosa y ofrecer esperanza en un mundo a menudo marcado por el cinismo.

Recientemente publicó sus memorias, A Change of Habit [Un cambio de hábito]. Allí explora su improbable vocación y “revela a cuánto podemos decir que sí cuando dejamos de tratar de demostrarnos a nosotros mismo y a los demás cuánto valemos”.

Una nota de la autora

Vivo en una comunidad religiosa agustiniana con otras once hermanas bajo los votos de pobreza, castidad y obediencia. Nuestra comunidad es activa y contemplativa, lo que significa que hacemos una vida de oración y contemplación junto con una vida de ministerio activo al mundo.

En nuestra formación, se nos enseña que la vida de oración es nuestro trabajo principal, y que todo lo demás proviene de esa vida de oración. Cinco veces al día nos reunimos en la capilla del convento para rezar el Oficio Divino, también conocido como la Santificación de las Horas. Esta antigua práctica, que proviene de tradiciones anteriores al cristianismo, nos recuerda que el tiempo no es nuestro, sino un regalo de Dios. Damos gracias y alabamos a Dios santificando las horas del día: cantamos Salmos, leemos las Escrituras y entonamos himnos.

En la tradición anglicana el Oficio Divino se consideraba tan importante que se lo incluyó en el Libro de Oración Común, incluso después de la disolución de los monasterios durante la Reforma inglesa. Los monasterios habían desaparecido, pero los Oficios permanecieron intactos en la Oración de la Mañana, la Oración del Mediodía, la Oración de la Tarde y la Oración de la Noche (Completas) en el Libro de Oración. En el Convento, nos referimos a la Oración de la Mañana por su antiguo nombre, Laudes, y a la Oración de la Tarde por el nombre de Vísperas.

Tengo que admitir que cuando entré por primera vez en el convento, el Oficio Divino fue lo que más me costó asimilar. Cantar los salmos y escuchar las lecturas de las Escrituras en Laudes, Tercias y Vísperas todos los días me aburría hasta las lágrimas. No sabía si alguna vez me acostumbraría. Me esforcé por concentrarme, pero mi mente inquieta no se enfocaba. Después de un par de años, finalmente me di cuenta de que no necesitaba esforzarme tanto. Nuestras oraciones diarias habían comenzado a cambiarme al igual que el ejercicio regular cambia a las personas en el gimnasio. Me di cuenta de que las palabras de las Escrituras no eran solo palabras: eran una experiencia mística que penetraba hasta los huesos y se convertía en parte esencial de mi ser. Al principio no es fácil acostumbrarse al hábito santo de la oración diaria, pero si perseveramos, ese hábito nos hace cambiar y comenzamos a sentir que no podemos vivir sin ella.

Estas meditaciones son mis reflexiones sobre las lecturas bíblicas que hacemos en las Vísperas durante la Cuaresma. Espero que te ayuden a valorar la Santificación de las Horas, a familiarizarte con textos que normalmente no se escuchan en las iglesias los domingos, y a fomentar hábitos santos de oración diaria y compromiso con las Escrituras. Cada día, verás la lista completa de lecturas del Evangelio y un extracto que guía la meditación diaria. Nuestra comunidad religiosa fue fundada en Inglaterra en 1852, y generaciones de hermanas han continuado fielmente la Santificación de las Horas durante 174 años.

“Como era en el principio, ahora y por los siglos de los siglos. Amén”.